¡SI, ES VERDAD! ANTONIO ALONSO AVILA SE HA MARCHADO
por Roberto Rodríguez de Aragón
en exilio, Abril 16 del 2003.

Estas dos últimas semanas han tocado muy duro y profundo a nuestra sufrida Patria. Ha muerto en la tarde de hoy miércoles 16 de Abril del 2003, una de las personalidades más completa que hemos conocido. Más que un amigo, fue para nosotros el Dr. Antonio Alonso Avila.

Primero, el fallecimiento en Chicago de nuestro inolvidable amigo el Ing. Luis Era, después el encarcelamiento de más de 70 y el fusilamiento de 3 Compatriotas. Ahora, pasamos por el gran dolor de ver marchar hacia la Gloria a otro gran amigo y cubano.

Los que casi diariamente estábamos en contacto con él, además de su atribulada familia, no nos podía pasar por la mente la gravedad de Antonio. El mismo se sentía “de cañón”. Vasto el fin de semana pasado, para que un malestar general y dolor en el pecho, lo hicieran ir a su médico. Alarmado por las condiciones en que estaban tupidas sus arterias, ordenó una rápida intervención “de corazón abierto” para limpiarlas. Las mejores manos en cirugía del corazón lo operaron. No era solo la tupición de el sistema arterial. Una válvula del corazón estaba dañada y había que reemplazarla.

Alertados sus familiares y amigos de la gravedad del caso, solo nos quedaba un recurso: rezar por la salud de Antonio. Al salir del salón de operaciones, nos acercamos a su cama en la sala de “cuidados intensivos”. No sé cómo pudimos llegar hasta allí, la visita la habían prohibido terminantemente, incluso a la familia. Solo Dios pudo haber sido el que me permitió rezarle un Padre Nuestro ante su cama, por su sanación.

A nuestro Señor Jesucristo le hablamos y cito: “Tu sabes qué clase de persona es Antonio Alonso Avila, esposo ejemplar, padre y abuelo amantísimo, amigo a toda prueba, en las buenas y en las malas, leal a sus principios religiosos, patrióticos y profesionales. Católico practicante, conocedor de la religión como pocos cléricos. Analizaba cada encíclica Papal con sabiduría extraordinaria.

Esposo ejemplar, casado con Deisy por muchos años. La prole de una mujer y tres hombres, son ejemplos de ciudadanos: educados, respetuosos y trabajadores. Amigo de lo que se llama “verdadero amigo a toda prueba”. Más que su casa y su oficina, su corazón estaba abierto para todos los que acudían en procura de sus consejos. No necesariamanete consejos legales. Su palabra era consuelo y soluciones para todos los que por diferentes motivos acudíamos a él.

Tu sabes Padre Mío, que su honestidad era una de sus más grandes virtudes. No solamente se es honesto por no cogerse lo ajeno. Antonio lo era en todos los aspectos de la vida. No sabía engañar, ni mentir. Su palabra era una escritura. Tu sabes que los abogados tenemos cierta fama. El la tenía por el bien que le hacía a los demás.

Pasó por la política de nuestra Patria y amigos o adversarios reconocían sus grandes virtudes. ¡Y si que tuvo oportunidades para todo! Al ser nombrado Sub-Secretario de Hacienda, los “vivos” se vieron defraudados. “Este hombre no entra en nada!” Decían. Y así era. Ofertas tentadoras las rechazó todas. Sus superiores sabían que con Antonio había que jugar limpio. En las elecciones de 1954 es electo por abrumadora mayoría, Representante a la Cámara por su provincia natal, Las Villas. Es su querido Cienfuego era “mimado” por su actuación y personalidad. Así se lo demostraron en las dos elecciones en que fue electo.

En la Cámara de Representantes, fue Sub-Líder Parlamentario del partido Acción Progresista y posteriormente. Líder. Su voz en el parlamento era “seda y látigo”, según lo que se discutiera. Pero siempre con la educación y respeto de los grandes.

Cuando llegó al destierro, comenzó a trabajar arduamente por la libertad de Cuba. Sus artículos y libros quedarán a perpetuidad para disfrute de las nuevas generaciones.

En materia de Derechos Humanos ha sentado cátedra como en otras materias. Después de años como profesor universitario por el Norte, se incorporó a la Capital del Exilio y obtiene su rivalida de abogado. Profesión que ha ejercido con mucho éxito y su “manía” de cobrarle al que tenía y no cobrarle al que no tenía.

Con todo esto, en su haber, Señor Jesucristo, te estoy pidiendo que cures a Antonio Alonso Avila. Nos hace falta ahora y después en la nueva Patria. Es una reserva de la Patria. Por su sencillez y humildad, muchas veces no enseña todo lo que sabe. No es demagogo, no oportunista. Señor, te suplico, sánalo, porque sí que nos hace mucha falta!

Al regresar al hospital, hoy día 16 de Abril, después de salir de nuestro trabajo, acudimos a la sala donde estaban familiares y algunos amigos. Las caras eran de angustia y frustración. Nos damos cuenta de que algo grave había pasado. Uno de los presentes nos dice: “Hace diez minutos falleció”.

¿Por qué no me oiste Señor Jesucristo? ¿Es que te face falta en la Gloria para que trabaje en tantos problemas que hay en este mundo enredado en el que vivimos? ¿O piensas utilizarlo en la liberación de su Patria?. No entiendo, pero trato de entenderte, porque haces las cosas para bien.

Lo veo en tu Reino, organizando, convenciendo y orientando con su amabilidad característica y su perenne sonrisa con la que convencía a los amigos y desarmaba a los adversarios.

Antonio Alonso Avila, desde la Gloria, sabemos que no abandonarás a tu queridísima familia y a tus muchísimos amigos. Muchos te extrañaremos, pero Dios sabrá utilizar tus grandes dotes para beneficio de Cuba y de la humanidad en general.

¡ANTONIO, LOS BUENOS COMO TU, NO MUEREN!                 [Home]