
¡FELICES PASCUAS Y PROSPERO 1999!
Por Roberto Rodríguez de Aragón
Miami, en exilio, Diciembre 21 de 1998.
Estas dos fechas, 24 y 31 de Diciembre tienen gran significación, siempre serán de meditación para los que quieran reafirmar sus principios y fé o rectificar sus vidas. El día 24 y 25 de Diciembre para los cristianos es el acontecimiento que marcó el inicio de una nueva era para la humanidad, cuando nació un niño por obra del espíritu santo, que tuvo por madre a María y por padre a José, el carpintero de Nazaret. En el nacimiento de su humildad, está la grandeza. Llamado Jesús, cuando fué hombre y sin haber recorrido más de 1,300 millas a la redonda, con su doctrina, milagros y sabiduría, creó la grey que más seguidores ha tenido, tiene y tendrá la humanidad.
Cuando el 31 de Diciembre de 1998, esten tocando las doce campanadas, al escuchar el último tañir estaremos entrando en la recta final hacia el nuevo siglo y se estarán cumpliendo cuarenta sufridos años del asalto al poder de la nación cubana por las ordas castro-comunistas difrazados de ovejits, con un rosario en una mano y el puñal en la otra con el que asesinaron la República de Cuba.
El 24 de Diciembre recordamos a la Natividad que se originó en Belén del redentor de la humanidad que murió treinta y tres años después en la Cruz, luego de ser entregado, calumniado y juzgado y también negado. Como dice un proverbio latín: "No hay nada nuevo bajo el sol", esas mismas traiciones, calumnias, ingratitudes y envidia, que sufrió Jesucristo perduran hasta nuestros días. La Natividad es la fiesta más pura que pueden celebrar los seres humanos. Es un día puramente familiar, no es fecha de pachanga, ni de tomadera. Siempre recordamos que desde niño los días 24 y 25 de Diciembre, la Noche Buena era cita para más de cincuenta miembros de la familia. Por muchos años, mi inolvidable madre era la anfitriona y se preocupaba de que no dejara de asistir ni uno solo, estaba atenta a todos los detalles con la gran cooperación de nuestro padre, que no escatimaba atenciones para que todos disfrutaran de la reunión. Despues que ella nos faltó, le dimos más sentido al significado de la fecha, entendiendo lo que vale no perder oportunidad para rodearnos de los seres queridos, familiares y amigos para estrechar lazos de verdadero afecto, las de dar gracias por lo que nos hubiese proporcionado en salud, trabajo y alegrías. Damos gracias por la familia y amigos y sus seres queridos y pedirle que no nos permita ni odiar, ni envidiar, ni hacerle mal al projimo, no ser injusto en nuestras decisiones. Y si claudicamos pedirle perdón y nos de fuerza para no incurrir. Cuando las cosas no salen como quisieramos, las ponemos en manos de Dios y le decimos, "hagase tu voluntad" aceptando sus designios. Al igual que en los últimos treinta y nueve años le pediremos a Dios la libertad de nuestra sufrida Patria, como en los últimos tres años por la salud de Raquel, de toda la familia y amigos, así como rezamos por las almas de los que ya no nos acompañan en esta tierra y que nos de fuerzas y fé para continuar bregando en las actividades diarias.
El año nuevo es día para planificar la labor a desarrollar en los próximos 365 del año, ver con optimismo el futuro, pensando como decía nuestra madre, "no hay nada más socorrido que un día tras el otro". Saber que es un nuevo reto a altas y bajas. Este nuevo año 1999, hay que darle gracias a Dios por habernos permitido vivir en dos diferentes siglos (si llegamos).
Tenemos fé en que este nuevo año será de grandes acontecimientos, entre ellos, la libertad de nuestra Patria-Mártir. La oposición dentro de la Isla ha gritado, "BASTA YA". Los acontecimientos que se están produciendo subirán de tono cada día. En Cuba, están los compatriotas que derribaran al tirano. Hay que ayudarlos. Seamos militantes en las organizaciones que trabajan para lograrlo.
En este nuevo año, la Junta Patriótica Cubana, coordinadora de organizaciones a la que me honro en pertenecer, continuará, Dios mediante, su política de intransigencia en la libertad de Cuba, no diálogo, ni componendas con el tirano y la cúpula gobernante. Hay que decirle a los de la oposición de intra-muros que tienen todo nuestro apoyo y respeto. A las fuerzas armadas, que son parte del pueblo, de un pueblo sin futuro humillado y vejado. A la juventud, de que es hora para la lucha por la dignidad y el futuro de ellos mismos. No pueden enclaustrarse en un país donde no hay libertad, en el que el extranjero recibe las atenciones que a ellos les niegan, existiendo un verdadero apartheit. El escapismo no es una solución, por lo menos para la mayoría no lo ha sido. Vivir sin Patria es como morir de la más terrible de las enfermedades y vivir en ella, como está; es la más terrible de las humillaciones.
Demos gracias a Dios en estas Pascuas y el día primero de Enero, iniciar la gran tarea por la libertad de Cuba. ¡Feliz Navidad y Próspero año 1999!