
DOLOR DE PATRIA
No hay nada más sorprendente que las cosas inesperadas que ocurren en la vida. Todavía estábamos disfrutando de la agradable "Noche Buena" que habíamos tenido en compañía de un pequeño grupo familiar, cuando descansábamos haciendo llamadas por teléfono felicitando amigos y familiares. Una de ellas a Rodolfo Capote a quien no tuvimos tiempo de darle las gracias por su felicitación. Sin preámbulos nos dice: "Rivas Portas acaba de morir, víctima de un infarto cardiaco", No paraba de hablar, sin darme oportunidad para aclarar lo que acababa de escuchar. Tuvimos que precisarlo. !Capote! Dime bien claro, ¿me has dicho que Guillermo Rivas Porta murió? Su respuesta es afirmativa. Sí, murió. Alicia acaba de llamar para decírmelo y que te llamara. De un vólido dejamos la comodidad que teníamos sentado junto a Raquel, en la tranquilidad de la tarde. Rápidamente nos trasladamos hacia la casa de Paquito Patiño, donde vivía Rivas Porta como un miembro más de la estimada familia. Cuando llegamos, entre abrazos y lágrimas, fuimos hasta la habitación de Guillermo. Allí estaba sentado en la silla de su buró donde tiene la computadora que para él, no era una máquina, era un ser humano. La comprendía y la guiaba como si fuera una hija. Su posición al morir lucía la de la persona que se toma un "descanso en el trabajo". Descanso que nunca vi en Guillermo Rivas Porta en los años de nuestra amistad.Nuestro primo Reynaldo Rodríguez Ojeda nos lo había presentado hace unos seis o siete años. Ellos se conocían desde Cuba, habían estado preso juntos, y no hay nada que una más a los seres humanos que la adversidad, se habían hermanados sinceramente. No tuvimos que hablar mucho tiempo con Guillermo para comprender las cualidades de patriota y la cultura que poseía. Nos veíamos con frecuencia y compartíamos preocupaciones en la lucha por la libertad de nuestra inolvidable Cuba
Con Guillermo Rivas Portas, como Secretario General de la Coordinadora de Presos Políticos y Rufino Alvárez Oquendo, Presidente del Frente Nacional de Presos Políticos, la Junta Patriótica Cubana realizó muchas importantes tareas. En algunas oportunidades coordinábamos con otro grande que ya no está en su puesto de combate, Jorge Mas Canosa. La Junta Patriótica Cubana conociendo de su habilidad como editor, puso en sus manos el montaje y la impresión de "Presencia" nuestro órgano de opinión. Esta labor nos identificó plenamente, horas pasábamos preparando la revista. Su sentido de la publicidad y el conocimiento de la problemática cubana se volcaba con devoción sobre cada una de las páginas de "Presencia", hasta en los anuncios su capacidad se lucía. Justamente en los momentos de su desdichada y sentida muerte, estábamos terminando el número que saldría la semana última de 1998. El destino le jugó una mala pasada. El miércoles, víspera de "Noche Buena" estábamos citados para las pocas cosas que faltaban. Al llamarlo anunciándole que dentro de una hora estaría en su oficina, nos expresó y cito: "Bicho (palabra en forma de amistad que utilizaba con frecuencia cuando hablaba con algún amigo íntimo) déjalo para después de fin de semana, me siento terriblemente mal con este catarro que me ha caído", cierro la cita. A esta declaración hubimos de contestarle: "No comas más de lo que pica el pollo" y vete a ver a un médico, que del catarro a la neumonía hay un solo paso; por lo pronto me imagino que habrás dejado de fumar" cierro la cita. Rápido como eran sus respuestas, nos contestó riéndose, con la carcajada franca que se distinguía a distancia. Cito: "no te preocupes que si me muero, dejaré en el testamento que tú despidas el duelo", a lo que hubimos de contestarle: "acuérdate que bicho malo nunca muere, cuídate que tenemos que sacar "Presencia" antes que se termine el año.
En la fatídica tarde y noche del sábado 26 de diciembre, mientras ayudábamos a sus dos buenos amigos y compañeros de prisión, Manolo López y Paco Patiño a localizar amigos para darle la triste noticia, pasaban por nuestra mente pensamientos de todo tipo: ¿por qué Guillermo, que tanta falta le hace su talento a la causa de Cuba?,¿por qué Guillermo que es el gran eslabón que une al presidio político cubano?, ¿Por qué Guillermo que tiene bajo su responsabilidad las revistas "Sentencia" y "Presencia"?, ¿ Por qué Guillermo que lucía como un roble, fuerte y erguido? ¿Por qué Guillermo que era motor impulsor en todas las reuniones en que participaba con señalamientos atinados y juiciosos? A nuestro pensamiento acudían miles de interrogantes sin encontrar respuesta. ¿Por qué Guillermo, que después de luchar tanto por la causa de la libertad de Cuba no podrá verla libre, democrática y soberana?
Las especulacieones sobre los motivos de su muerte eran muchas, comentábamos: "Fumaba desesperadamente, uno tras otro cigarro y tomando café continuamente" decía uno de los del grupo. Otro afirmaba: "nunca se alimentaba, sólo quería estar frente a la computadora o al teléfono, en problemas de la gran causa". Se llegó a especular hasta la posibilidad de que hubiese sido un asesinato de la Seguridad del Estado del castrato."Esperemos el informe de los médicos forenses" fue la opinión unánime. Según el certificado de los forenses, dicen que murió de un infarto del miocardio y una trombosis. No creo ni en las especulaciones de los que allí estábamos junto a su cuerpo inerte, ni con lo que dicen los forenses. Mi opinión: "GUILLERMO RIVAS PORTA, MURIO DEL DOLOR DE PATRIA"