
ING. LUIS ERA. CUBANO EJEMPLAR
por Roberto Rodríguez de Aragón
Abril 3 del 2003
Presentíamos que en cualquier momento nos podía llegar la mala noticia del fallecimiento de un Cubano Ejemplar, el Ing. Luis Era. Regresábamos al hogar después de haber asistido al sepelio de otro gran cubano, el Sr. René González, sobrino amantísimo del Prof. Gerardo González, Presidente de la J.P.C. en el Estado de New York y Olguita, mi esposa, nos dice: “Te llamó el Dr. Guillermo Bauta y el Dr. Manfredo Borges, ambos para darte la mala noticia de que dejó de existir Luis Era”.
Su estado de salud era precario desde hace meses, sin embargo las condiciones excepcionales de este gran amigo que perdemos, lo hacía lucir en óptimas condiciones. Hombre de Fé, no dejaba de luchar por el mejoramiento de su salud. Procuraba enterarse sobre los últimos adelantos de la ciencia que pudieran mejorarlo y con gran estoicismo se sometía a cualquier tratamiento que pudiera curarlo.
No obstante saber su mal, en ningún momento dejó de trabajar por la libertad de su Patria, sin dejar de preocuparse por la política de esta nación, del estado de Illinois y la ciudad de Chicago, en la que residía, habiendo sido un gran ciudadano, desde su llegada al destierro, ocupando por muchos años el cargo de Director General de Viviendas de esa ciudad. Por Cuba y por Chicago, ponía todo su entusiasmo y amor en las causas que defendía con pasión.
Igualmente que en “la ciudad de los vientos” triunfó en Cuba en su profesión de Ingeniero, donde ejerció hasta su salida hacia el destierro, al ser perseguido por su lucha contra el castro-comunismo.
A fines de 1978, comenzó a visitar ciudades donde hubiesen cubanos dispuestos a luchar por la libertad de la Patria. Entendía la necesidad de aglutinar a todas las organizaciones y dirigentes del exilio bajo una misma bandera sin perder cada una de ellas su identidad.
Insistía con su amigo el Dr. Manuel Antonio de Varona (q.e.p.d.) en que una personalidad con su historia podía liderear esa coordinación de organizaciones que surgiera. En 1979 se organiza la Primera Convención por la Democracia. Más de 700 delegados de todo el mundo, en su mayoría cubanos, se dieron cita en Miami para la importante reunión. Esto convenció al Dr. Varona de la necesidad de aglutinar en lo que persistía Luis Era. Así comenzó la organización de la Junta Patriótica Cubana, ocupando Tony la presidencia nacional y Luis presidiendo la del estado de Illinois por vivir en la ciudad de Chicago, querido y respetado por todos. El resto es historia.
Illinois, gracias al tezón de Luis, que siempre ha tenido la colaboración de valiosísimas mujeres y de hombres verdaderos patriotas, ha sido columna principal de la Junta Patriótica Cubana. Junto a casi todas las organizaciones revolucionarias, patrióticas, culturales, profesionales, obreras, fraternales y estudiantiles de ese estado bajo la bandera de la coordinadora incipiente. En las convenciones anuales de la J.P.C., Luis siempre fue de los más trabajadores. Llegaba a Miami con días de anticipación para ayudar en la organización.
La representación de Illinois era la que más mociones presentaba. Una de esas mociones cambió de nombre a la Dirección Nacional. Sostenía la moción de Illinois, que por haber seis naciones donde estaba organizada la J.P.C, tenía que llamarse Dirección Internacional, siendo unánimemente aprobada. Su delegación, siempre entusiasta y exigente en las metas de los trabajos necesarios para la liberación de Cuba. Cuando existían discrepancias entre las regionales, Luis Era fue un factor de conciliación. Los paneles de la Convención, organizados por la Dra. Leonor Ferreira, contaron con la participación de Luis en forma brillante. Sus intervenciones en la discusión de mociones, eran para analizar las cosas positivas y negativas del tema. Calmado y sin levantar la voz u ofender a los que discrepaban, sabía decir las cosas muy claras y lógicas que hacían a todos comprender y aceptar sus puntos de vista.
Esta labor de trabajo constante por la libertad de Cuba y el engrandecimiento de la “Junta Patriótica Cubana” del Ing. Luis Era, lo hicieron acreedor de la condecoración “Dr. Manuel Antonio de Varona”, galardón otorgado anualmente a los que han tenido una actuación ejemplar, sin claudicaciones. Luis reunía esas condiciones y mucho más.
Cuando la lotería de Illinois o una que abarca a varios estados, aumentaba su premio y Luis sabía que la Loto de la Florida sería de muchos millones, nos conminaba a comprar boletos. El compraba los de ese estado o de los correspondientes a los estados participantes y nosotros comprábamos los de la Florida. ¿Su objetivo? Uno solo, obtener el premio para gastarlo en las tareas necesarias para liberar la Patria irredenta. [Home]