¨El
Cuestionado Mito de los Avances del Sistema de Salud de Cuba¨.
Por el Dr. Darsi Ferrer, dir. Centro de Salud y Derechos Humanos ¨Juan
Bruno Zayas.
La Habana, 30 de Junio de 2007.
Los logros del sistema de salud cubano corresponden a la realidad de
los
servicios que se brindan en los centros e instalaciones destinadas a la atención
médica de extranjeros y de los miembros de la cúpula del poder. Contrario a la
pésima calidad, insuficiencias y franco deterioro de los servicios con que
cuenta la población en general.
Aunque no
se reconoce oficialmente, el programa del médico y la
enfermera
de la familia en la práctica desaparece. Hasta ahora, las autoridades no
implementan ninguna alternativa para compensar la sustitución de ese plan,
otrora piedra angular del sistema de atención
primaria de
salud.
En los últimos
años, el despojo de médicos al pueblo alcanza una cifra
superior a
los veinte mil, con la suma de toneladas de recursos, entre equipos,
medicamentos, insumos y quimicales, desviados para cubrir misiones de interés
político por países de Latinoamérica y África.
En el territorio nacional la mayoría de los consultorios médicos están
cerrados
por falta de personal. A los galenos los obligan a trabajar con 3 o 4
poblaciones de más de ciento veinte familias cada una, por un salario de unos 22
dólares mensuales que no satisface siquiera las necesidades básicas. Muchas
consultas se mantienen abiertas por la labor que prestan estudiantes de medicina
que cursan el tercer año de la carrera en adelante, carentes de calificación y
responsabilidad profesional.
Los hospitales y policlínicas donde se atienden los cubanos de a pie
están en
mal estado, con problemas constructivos, faltos de higiene y de condiciones
mínimas para brindar servicios médicos adecuados. Los pacientes cuando ingresan
deben proveerse su alimentación, enseres como ropas de cama, toallas, piyamas,
ventiladores, cubeta, vasos,
cubiertos,
bombillas, incluso medicinas, reactivos, entre otras dificultades.
A
diferencia de las orientaciones de los organismos multilaterales
(OMS, OPS),
el sistema de salud cubano responde a una política de centralización, todo el
funcionamiento se planifica por las altas instancias del estado y prohíbe la
participación independiente de
la sociedad
civil en la toma de decisiones y la utilización de los
recursos.
Ello provoca un alto nivel de burocratismo, deficiencias, inoperancia, divorcio
de la realidad y corrupción a todos los niveles. Además, engendra la
implementación de la mentira como
mecanismo
oficial de cumplir con las metas establecidas desde ¨arriba¨.
Aunque el país cuenta con centros de tecnología de avanzada donde se producen y
hasta exportan medicamentos, en las farmacias se carece de todo tipo de
productos, el déficit alcanza medicinas esenciales, entre ellas, analgésicos,
antiácidos, vitaminaminerales,
jeringuillas, termómetros, etc.
La anciana conocida por Fina ingresó en el hospital Julio Trigo de la
Capital por
sospecha de presentar Cáncer de Pulmón, no fue posible a los médicos realizarle
la broncoscopía para confirmar el diagnóstico por estar roto el equipo.
Casualmente a los días de su admisión en la sala sufrió un infarto cerebral que
complicó su situación de salud.
Octavio
Armenteros tuvo fiebre elevada varios días que se le asociópérdida del apetito,
dificultades con la deglución, falta de aire, síntomas catarrales y pérdida de
peso progresiva. Lo ingresaron en el hospital 10 de Octubre, las deplorables
condiciones de la instalación lo llevaron a irse enfermo para su casa. Un
padrino de la familia (dirigente de alto rango) le resolvió ingreso en el
hospital Almeijeiras, allá le
diagnosticaron un enfisema pulmonar, bronquiectasia y tumor de laringe. Lleva
meses en su casa desesperado por no tener acceso a un simple botellón de oxigeno
que le ayude a paliar su limitación
respiratoria. Tampoco consigue seguimiento para el tratamiento de su
tumoración,
en lo que se le deteriora el cuadro clínico.
Pasó cerca
de un año para que a Lidia le hicieran, al fin, una
gastroscopía, el diagnóstico dio por resultado duodenitis crónica y ulcera
péptica. El especialista le indicó tratamiento y por no haber médicos en los
consultorios de su barriada, hace meses que no encuentra solución a la necesidad
de tener un certificado de los
medicamentos para que se los vendan en la farmacia del área de salud a la que
pertenece.
El incremento de las enfermedades transmisibles es motivo de creciente
preocupación. Todo el año azotan epidemias de dengue, hepatitis, leptospirosis,
meningoencefalitis, brotes de enfermedades respiratorias y diarreicas. La
mayoría de la población padece de
parasitismo, anemia, desnutrición. Patologías como la tuberculosis
tienen una
incidencia y prevalencia alarmantes.
Hace años se abandonaron programas que lograron algún funcionamiento dentro del
sistema. Las mamografías masivas son cosa del pasado, en lo que se ha hecho
frecuente que el diagnóstico de cáncer de mama, muy elevado y con tendencia a
aumentar, generalmente se haga en estadíos tardíos de la enfermedad, cuando son
mínimas las posibilidades de intervenciones quirúrgicas curativas. También en
detrimento de la salud de las mujeres hay grandes dificultades para
larealización masiva de pruebas citológicas, lo que incide en el incremento de
las muertes por cáncer cervicouterino.
Como no se realizan pesquisas activas para la detección de casos con
hipertensión arterial y diabetes mellitus, entre otras enfermedades, muchas
veces los pacientes asisten al médico solo cuando aparecen las complicaciones
graves, factor que incide en el aumento de
los
accidentes vasculares encefálicos, los trastornos cardiovasculares,
la
insuficiencia renal y otros padecimientos crónicos derivados.
Similar comportamiento ocurre con los infectados por el VIH,
últimamente
el número de casos diagnosticados en fase de SIDA, o sea, en estadio de plena
enfermedad con presencia
de signos y
síntomas, demuestra el subregistro en las estadísticas con
un alto porciento de enfermos sin diagnosticar y el descontrol en el programa
nacional que se lleva en el país.
La taza de mortalidad infantil (muerte de niños menores de un año) es
uno de los
pocos programas que mantiene su vigencia, por constituir un indicador
estratégico que reporta beneficios políticos en el plano internacional, al
relacionarse con marcadores de desarrollo humano, calidad de vida, entre otros
aspectos. Claro, no se explica públicamente que en Cuba esta baja mortalidad se
asocia a cifras astronómicas de
interrupción de embarazos. Los médicos tienen la indicación de sugerir
el aborto
ante la presencia de embarazos con riesgos y, en determinadas ocasiones, están
obligados a practicar la interrupción aún sin el consentimiento de las parejas.
Es probable que mientras continúe el apartheid en los servicios médicos y, por
ende, la población tenga negado el acceso a la asistencia médica en hospitales
diferenciados como el Cira García, CIMEQ, Frank País, La Pradera, Almeijeiras,
Koly y otros, exclusivos para la atención de personas foráneas e integrantes de
la nomenclatura, los cubanos se resistan todo lo posible a utilizar el sistema
de salud, opten por la santería y la medicina verde para curarse y prevalezca la
inconformidad generalizada por la mala
calidad de esos servicios.