
ERNESTINO, VICENTE
Y SUS SOBRINOS
Por Roberto Rodríguez de Aragón
Miami, en exilio, 7/30/99
El
pasado 27 de julio "se rompió el corojo", parodiando esta inmortal
frase de nuestro Mayor General Antonio Maceo y Grajales, utilizada para
comunicarle a su tropa que no hubo "componenda" en su histórica
entrevista con Martínez Campos en Mangos de Baraguá y señalando el día para
iniciar nuevamente la Guerra de Independencia al no aceptar el "Pacto del
Zanjón". El día 27 de julio de
1999, en los salones de la JUNTA PATRIOTICA CUBANA se efectuó una conferencia
de prensa, convocada por las orga-nizaciones a las que el Ing. Ernestino Abreu
presidió o pertenece a ellas. Estas
mismas organizaciones saben de la conducta intachable de Vicente Martínez
Rodríguez, fue de los cubanos que, tan pronto se percataron del engaño
fidelista volvieron a coger las armas para luchar contra la incipiente tiranía
del castrato. Por ese patriótico gesto
hubo de cumplir, al igual que su hermano Secundino, años en las ergástulas del
comunismo. La organización que ellos
fundaron "Tercer Frente" está afiliada a la J.P.C. y su hermano
Secundino es miembro de la Asamblea Permanente.
La
convocatoria a los medios de prensa fue para comunicarle al mundo entero, pero
muy en especial a los amantes de la libertad, el terrible e inhumano trato que
se le está dando a Ernestino, a Vicente y a los sobrinos de éste, Mario Millo
Martínez y los hermanos José y Rolando Corrales Martínez. Estos tres jóvenes pinareños cometieron el
"terrible delito", según la "justicia castrista", de
haberle dado ayuda a su tío Vicente y a su amigo Ernestino cuando regresaron a
la Patria. Es necesario que se diga y
repita: LOS CUBANOS SOMOS EXTRANJEROS
EN NUESTRO PROPIO SUELO. ¿En qué país
civilizado se le exige a sus hijos permiso para regresar a su nativo suelo
cuando ellos quieran? No fueron en son
de guerra, dos hombres ya mayorcitos.
Ernestino con 74 años y Vicente con 65, tenían una finalidad: alentar a nuestros compatriotas en la
necesidad de iniciar una campaña a nivel internacional, invocando la
Declaración de los Derechos Humanos, que sirva de respaldo al derecho legítimo
de dos ciudadanos que deciden regresar a la Patria en forma pacífica y
desarrollar una labor de proselitismo en pro de la democracia y la
justicia. El Movimiento de Recuperación
Revolucionaria (M.R.R.), los Municipios de Cuba en el Exilio, los Ingenieros
Agrónomos, el Colegio de Profesores de la Enseñanza Técnica, los Leones Cubanos
en el Exilio y la JUNTA PATRIOTICA CUBANA, dieron inicio con esta conferencia
de prensa a la campaña en pro de la liberación de estos cinco
compatriotas. Damos las gracias a los
medios de prensa que acudieron a la convocatoria y que tan buena cobertura le
han brindado a esta causa justa.
Asistieron, además de las organizaciones que convocaron, muchas otras
que reconocen el valor de Ernestino y Vicente, que sabían de la barbarie de las
ergástulas castristas y de su negación a permitir quién discrepe del
tirano. No podían faltar a esta
importantísima convocatoria los familiares de ambos, la Sra. Alicia Abreu,
estoica esposa de Ernestino, con sus hijos, la Dra. Alicia Abreu, la Dra. Alba
Abreu y Ernesto Abreu y la Sra. De Vicente, Epifanía Martínez. Días pasados, cuando oíamos, en compañía del
Ing. Arturo Pino, las narraciones de Alicia, la hija de Ernestino, de las
condiciones carcelarias en el Combinado del Este, la indignación e impotencia
llegó a sus últimos extremos. Nos
cuenta esta valiente hija los interrogatorios crueles a los que son sometidos,
muchas horas de pie, hasta que, rendidos por el cansancio y no por las
amenazas, caen desplomados; la permanencia en "las tapiadas" sin
saber hora, fecha, o si era día o noche, sintiendo el cruce de ratas; tienen
como cama el duro suelo. Muchas veces
esas tapiadas con dos pulgadas de aguas albañales con terrible fetidez. Mis distinguidos lectores, ¡pensar que esto
ocurra en un país civilizado, a fines del siglo XX! La crueldad de estos carceleros y sus jefes, del Comandante hacia
abajo, no podemos aceptar que sea efectuada por los cubanos. Nuestros compatriotas no tienen esos
sentimientos asesinos. Nos negamos a
creer que son seres humanos, sólo tienen una calificación: BESTIAS.
Y son los mismos que hundieron el remolcador 13 de Marzo, la embarcación de turistas en el río Canímar, los que
metieron en una rastra herméticamente cerrada, en viaje desde el Central
Australia, Jagüey Grande, Matanzas, con patriotas de la Brigada 2506,
ahogándose casi la totalidad; son los mismos que asesinaron en el aire a los
tripulantes de dos avionetas desarmadas de "Hermanos al Rescate", son
los mismos que en enero de 1959 fusilaban, para que calleran en una zanja, a cientos
de cubanos por el delito de haber cumplido el deber de combatirlos a ellos o
incluso, a un menor que repartía un periódico que los denunciaba como
comunistas. Muchos cuerpos con vida
después de la descarga asesina, fueron tapados con la tierra desplazada por una
bulldozer para cubrir la tumba improvisada.
A Ernestino, Vicente, Mario, José y Rolando le han aplicado todas las
torturas psicológicas para que se declaren culpables y firmen documentos
repletos de falsedades. Estos patriotas
se han negado con un valor propio de los mártires. Respondamos a este ejemplo de patriotismo haciendo lo que cada
uno crea menester: Escribir cartas a
las organizaciones internacionales de Derechos Humanos, a los gobiernos que
mantienen relaciones con Cuba; contribución económica para la defensa y
mantenimiento de ellos. En fin, lo que
tu conciencia te dicte. Es el momento
de hacer algo por Ernestino, Vicente y sus sobrinos.