
MENSAJE DE MEJICO
Por Roberto Rodríguez de Aragón
Miami, en exilio, Julio 7 del 2000
El resultado de las elecciones en la República de Mejico ha sido un claro mensaje a los regímenes que se aferran al poder, ya sea implantando tiranías como el de Cuba o los que se prolongan en la primera magistratura por elección, pero a espalda de las grandes realidades que confrontan subterráneamente y que llegado el momento explotan como calderas de presión a las que no se le han aflojado las valvulas a su debido tiempo. Este es el caso de Perú.
Era tradicional en Méjico que el partido que ganó la revolución derrotando a una dictadura, ganara sistemáticamente todas las elecciones presidenciales, estatales y municipales. En un principio la euforia del cambio y las medidas revolucionarias tomadas por el partido gobernante, el PRI, complacían a la población que esperaba año tras año y en cada elección, el mejoramiento de su standard de vida.
Pero, elección tras elección, la mayoría de los gobernantes desde el presidente hasta el último concejal electo por el PRI, fueron degenerándose y el peculado se hizo institución. Llegar a una posición por "elección" o favoritismo de la cúpula gobernante era sinónimo de hacerse de millones en el mas breve tiempo posible.
En este artículo no tratamos de analizar la conducta de los diferentes presidentes de Mejico, sus ministros, congresistas y demás funcionarios. Para eso están los mejicanos. No tratamos de juzgar a ninguno de ellos y su administración.
Queremos en este artículo resaltar la visión política del actual presidente de los Estados Unidos Mejicanos, Sr. Ernesto Zedillo. También la del presidente electo el Lic. Vicente Fox. Zedillo puso los pies, (y los oídos) en la tierra al ver como su partido estaba perdiendo posiciones en las últimas elecciones. El PRI acostumbrado a barrer en todas ellas, comenzó a perder gobiernos estatales, alcaldías y actas congresionales. Cuando los líderes del PRI se acordaban de sus cuates de Jalisco que "cuando pierden arrebatan" trataban de cambiar el resultado de las urnas, salían los activistas y dirigentes de los partidos de oposición a enfrentarse, defendiendo sus votos, a la maquinaria política y armada del PRI que quería imponer sus candidatos. Esta situación estaba llevando a la nación mejicana al malestar popular que hacen que "las calderas exploten" y los resultados son impredecibles.
Este olfato político de Zedillo, sin dudas lo llevaron a aceptar cambios electorales y demostrar su disposición de efectuar unas elecciones nitidamente limpias. Lo primero que realizó fué no imponer candidatos a su propio partido, que los mejicanos llamaban "el dedazo". Permitió el libre juego de las asambleas y ganó la postulación a la presidencia, el hoy perdedor, el Sr. Francisco Labastida.
Igualmente decimos que tuvo visión política el Lic. Fox, porque su constancia en muchos años de lucha electoral, perdiendo o siéndole arrebatadas a su partido diferentes elecciones, no desmayó. Continuó sin tregua el proselitismo dentro del propio pueblo mejicano y denunciando los fraudes electorales y la corrupción. Su posición firme sin claudicaciones lo llevaron de la mano al triunfo.
Leemos con asombro que los dirigentes del PRI acusan, después de la derrota, al presidente Zedillo de traidor y no se cuantos calificativos más, por haber perdido la elección. Si estos dirigentes estudiaran la política de los pueblos de América, llegarían a la conclusión de que les convino perder, porque "perdiendo, han ganado". Con las amenaza de los dos candidatos de oposición, Fox y Cuauhtemoc Cárdenas, amenazando lanzar a sus partidarios a las calles si se alteraban las urnas, hubieran producido un baño de sangre. A nadie le gusta perder el poder pero ya el PRI lo había perdido hacía tiempo por la actuación errónea de sus dirigentes. La política, es como el baile, "no se puede apretar mucho a la compañera". Por eso el PRI pierde la presidencia y mucho más.
Esta elección de Mejico nos recuerda mucho a la Cuba en 1944 cuando se produjo "la jornada gloriosa del primero de Junio" como la calificó Eduardo Chibas. Carlos Saldrigas era un gran candidato, hubiese sido un mangnífico presidente, por su cultura de estadista y honestidad acrisolada. Sin embargo, desde que fué postulado ya estaba derrotado. Había logrado la postulación producto de una coalición de partidos que se unieron en una aritmética que no convenció al partido liberal que fué el que mas afiliaciones había realizado. Al sentirse desposeído de la postulación, muchos de sus dirigentes se fueron a la oposición, pero mayoritariamente el electorado apoyó al Dr. Grau San Martín, que había perdido las elecciones anterioes. Su papel de víctima mucho lo ayudó, pero el olfato político de Batista que comprendió las consecuencias que pudieran traerle a Cuba si Grau perdía le hicieron, "no apretar a la compañera en el baile" y ganó la presidencia el P.R.C. (Auténtico) y el aliado Partido Republicano. No obstante, no ganaron ni la mayoría en el Senado, ni en la Cámara de Representante. Tampoco los gobiernos provinciales ni la mayoría de las 126 alcaldías municipales.
En 1944 en Cuba se celebraron las elecciones mas puras de este continente. Los mismos partidarios de Grau esperaban la maniobra política que eligiera a Saladrigas. Lamentablemente años mas tarde las cosas fueron diferentes. En próximos artículos escribiremos sobre ese tema que no se puede explicar en un párrafo.
Felicitamos al Presidente Zedillo y al pueblo mejicano por la lección de democracia dada a ese engendro del mal que gobierna nuestra Patria. Si no ha captado el Mensaje de Mejico, que se atenga a las consecuencias, porque el pueblo de Cuba sabrá despertar frente a los cambios de este mundo después de la caída del muro Berlín, el imperio soviétivo y el triunfo de Fox en Mejico. [Home]