
EL GRITO DE PUERTO PADRE
Por Roberto Rodríguez de Aragón
Miami, en exilio, Julio 13 de 1999
Históricamente la provincia de Oriente ha
sido iniciadora de muchos movimientos encaminados a la rebelión de la
Patria. Observadores de nuestra
problemática han señalado que la liquidación del castrato se iniciará por la
indómita región que ha dado tantos héroes mártires desde la época de la
dominación española. El 10 de Octubre
de 1868 y el 24 de Febrero de 1895 son fechas fehacientes. Los rumores de que "algo estaba pasando
en Puerto Padre" comenzaron el 7 de Julio en horas de la mañana. El destierro siempre atento al imponderable
que en cualquier momento y en cualquier lugar pueda producirse, comenzó a
indagar. Muchos llamaron a familiares y
amigos del municipio oriental para confirmar los rumores.
La
veracidad de la noticia no se hizo esperar.
La familia Rojas, abanderados de la guerra contra España y después
contra el castro-comunismo, una vez más, con la valentía que les caracteriza,
herencia de sus mayores, siendo la más reciente la del pundonoroso Coronel
Cornelio Rojas, asesinado cobardemente por las hordas del 26 de Julio, en los
primeros días del mes de Enero de 1959.
La fotografía de ese crimen le ha dado la vuelta al mundo en los
momentos que caía y su sombrero de Jipijapa, volaba como resultado de las descarga de los fusiles asesinos. El mismo dirigió el pelotón sin antes
advertirles y cito: "muchachos
cuiden la revolución". Parece que
no oyeron los consejos de un viejo y digno revolucionario y descendiente de
héroes de la guerra de independencia. Murió
como vivió, con dignidad y patriotismo.
Ahora las ramas del árbol de la familia Rojas comienza de nuevo a dar
frutos. María Luisa Rojas, desde el
mismo lugar de los hechos y su padre Guillermo Rojas desde la Florida, narraban
todo el incidente. Dieciocho jóvenes
cubanos, entre hombres y mujeres, trataban de escapar hacia la libertad cuando
fueron descubiertos. Negados a rendirse
mantuvieron en jaque a los asesinos castristas. El pueblo cívico de Puerto Padre, calculado en mas de mil
ciudadanos se lanzó hacia al malecón de la bahía para darle respaldo a los que
trataban de escapar. Gritos de
libertad, abajo Fidel y otras consignas contra el despótico régimen, así como
carteles de protesta cundieron la valiente población de Puerto Padre.
En
los momentos que escribimos, las fuerzas represivas de la tiranía, valiéndose
de su poderío, abordaron la frágil embarcación encontrando la resistencia de
los valientes puerto padrenses, entre los que se encontraban dos familiares de
los Rojas y la señora de uno de ellos. Vendieron
bien cara su libertad. Algunos de ellos
están en el hospital, otros en la seguridad del estado de Victoria de las Tunas. El propio Guillermo Rojas, padre, narraba el
asalto tipo pirata a la embarcación de
los valientes jóvenes: "A las 5:00 a.m. (jueves día 8 de junio) las
lanchas Griffin abordaron el bote, todos están presos. Muchas de las cientos de personas que
acudieron al malecón para darle respaldo han sido citados por la seguridad del
estado, entre ellos a familiares míos, por el solo delito de tener apellidos
Rojas.".
Este "Grito de Puerto Padre" no es el primero, ni será el último gesto de
rebeldía de los cubanos. Las
condiciones están creadas para el alzamiento popular. El otro grito, el de Tamarindo 34, al que le han dado
"largo" por miedo a la suspención de la cumbre en noviembre de 1999,
se ha extendido por la Isla. Una vez
más invocamos el patriotismo de la mayoría de las fuerzas armadas cubanas para
que se unan al pueblo rebelde contra el castrato para la libertad de Cuba. No merece que arriesguen sus vidas defendiendo una causa que los ha traicionado. Piensen en el futuro de sus hijos. Las notas del himno nacional resuenan
nuevamente: ¡LA PATRIA OS CONTEMPLA
ORGULLOSA!.